Sobre el Palacio de Versalles
El Palacio de Versalles, situado a las afueras de París, fue la residencia acreditado de la monarquía francesa desde el reinado de Luis XIV hasta Luis XVI. Convertido en símbolo del absolutismo, su transformación en gran palacio real en el siglo XVII marcó el auge del poder centralizado en Francia. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, representa una de las máximas expresiones del arte barroco europeo y del refinamiento cortesano.
Qué ver durante la visita
Durante la visita al Palacio de Versalles se recorren espacios emblemáticos como la Galería de los Espejos, los Apartamentos Reales y las estancias privadas de los monarcas. El conjunto alberga importantes obras decorativas de artistas como Charles Le Brun y Jules Hardouin-Mansart, así como tapices y esculturas que ilustran la grandeza de la corte. Los jardines, diseñados por André Le Nôtre, constituyen una obra maestra del paisajismo clásico francés.
«La corte de Versalles era un mundo en sí mismo.» — Stefan Zweig
Curiosidades
- La construcción del palacio comenzó como un pabellón de caza antes de su ampliación por Luis XIV.
- La Galería de los Espejos cuenta con 357 espejos, símbolo del poder económico de Francia en el siglo XVII.
- Versalles llegó a albergar a más de 3.000 cortesanos viviendo de forma permanente en el complejo palaciego.






